miércoles, 16 de mayo de 2012

EL PINGÜINO ARGENTINO QUE NO SABÍA NADAR


           
           
            Había una vez un pingüino que no sabía nadar. Todos sus amigos se reían de él porque fuera del agua también era más torpe de lo normal, y tenía un andar lento y torpón. Sus amigos, todos Argentinos, le decían “Ché boludo, cuando vas a aprender a nadar, ya eres mayor para no salir a pescar  y que siempre te traigan la comida”.

            Al pingüino le daba miedo el agua y no sabía muy bien porque. Quizás porque estaba fría, porque había animales mucho más grandes en el mar como las orcas, las ballenas o los tiburones, aunque todos le decían que no pasaba nada, que era muy difícil  encontrarse uno de esos peces grandotes en el inmenso océano, y que además todos no eran malos, había otros muchos animales muy amistosos y cariñosos, como los lobitos de mar, las tortugas o los peces de colores.

            Un mañana nuestro pingüino se levanto muy temprano, a la hora que se levanta el sol, llego hasta la orilla, bajando las dunas de arena de la playa con su andar lento y torpe, pero decidido se dirigió hacia al agua. A partir de ese día no iba a tener miedo del mar ni de las olas. Primero metió el dedo gordo de la patita derecha, y sintió el agua, “no está tan fría” pensó, después metió las dos patitas, hasta las rodillas,  hasta la cintura más tarde, y pensó que era el momento, cogió aire profundamente  se lanzó al agua, y descubrió que sabía nadar muy bien, al fin y al cabo soy un pingüino, he visto nadar a mis papas y hermanitos desde pequeñito, y sé nadar muy bien.

            Todos los problemas y miedos del pequeño pingüino estaban en su imaginación, realmente era un gran nadador, solo le faltaba algo de decisión para hacer las cosas. Desde entonces es un gran campeón de pesca.

            Los otros pingüinos ya no se rieron nunca más de él y ahora son todos amigos y se les puede ver en el muelle de Puerto Madryn pescando por las mañanas.

            Diego y Julián aquí os dejo este vídeo para que veáis a los pingüinos del cuento. Además hay unos amiguitos mexicanos, que viven en Puerto Vallarta que también leen el blog de vez en cuando, así que con vuestro permiso, les vamos a dedicar el vídeo también, ya sabéis que es muy importante en la vida compartir las cosas con otros niños. Son muy simpáticos y quizás algún día os podáis conocer.
           
            Os quiero mucho, tío Joju.

            Si queréis ver el vídeo pincha AQUÍ

PUERTO MADRYN, PENÍNSULA DE VALDÉS. NO HAY BALLENAS PERO LOS LOBITOS DE MAR ME DAN LA MANO. (Del 7 al 13 de Mayo de 2012)



         Que importante es la actitud. Escribo desde Calafate, el lugar más cercano para poder visitar el glaciar Perito Moreno. Miro a mí alrededor y todo el mundo habla en grupos. Sólo he hablado con una persona en dos días. Será una consecuencia de tantos meses de viaje, de hablar con cientos de personas, de compartirlo todo, y ahora tener ganas de sentirme solo. No sé a dónde quiero llegar con mis pensamientos, ya lo descubriré…

            Puerto Madryn, ciudad  de la provincia del Chubut, en la Patagonia Argentina. Cuando te asomas a su costa, observas un golfo de libro, perfecto. Esto es lo que deben pensar las más de mil ballenas francas que visitan año a año este lugar, para aparearse y procrear, brindando a los lugareños y turistas, imágenes sorprendentes de los grupos de cópula, y ballenatos, que se pueden ver desde la costa o el embarcadero. Esto ocurre a partir del mes de junio, pero fundamentalmente en julio y agosto. Además de ballenas, orcas, lobos y elefantes marinos, pingüinos, delfines, toninas y una gran cantidad de aves, comparten este espacio, tranquilo en el mar y en la tierra.


            Alojado en el Hi Patagonia Hostel (www.hipatagonia.com) , a tan solo dos cuadras del mar, y con una predisposición muy acogedora, además de la atención de Nacho, el chico que se encargaba de llevarlo en estas fechas, mi estancia en este hotel ha sido buenísima, y casi no me voy, muy a gusto la verdad. Como mi permanencia se alargaba de 3 a 6 días, busque algunas ocupaciones, además de pasear, hacer fotos, y pasear con mis perros callejeros que me esperaban a la puerta del hostel y acompañaban todo el tiempo.


            La primera labor  fue dirigirme a Península de Valdés, una reserva protegida dónde conviven guanacos y ovejas,  junto a zorros, armadillos y otros animalillos. En la costa colonias de lobos marinos, y elefantes marinos, toman el sol. Ahora solo quedan algunas hembras, con sus crías. Los machos ya se fueron, y las orcas con su peculiar sistema de caza por varamiento, no acudieron a la cita en Punta Norte, dónde se puede ver esta maravilla de la naturaleza. Las vistas son muy bonitas, y el lugar desprende una tranquilidad aumentada por la temporada, baja, de mi visita.


            Llevaba tiempo pensando en obtener el título de buceo, y tras cuatro días de inmersiones, clases teóricas y horas de estudio en mi habitación, ya lo tengo en mi poder. Un nuevo título el Open Water Diver  (www.padi.com/scuba/padi-courses/diver-level-courses/view-all-padi-courses/open-water-diver/default.aspx) .No sé muy bien como describir esas primeras sensaciones y respiraciones bajo el agua con botella. Solo sé que mi medio, en el que he pasado tantas horas nadando desde que era niño, ahora ha tomado una nueva dimensión y estoy satisfecho con la realización de este curso. Ahora puedo descubrir lo que hay bajo el mar.

            Me quedo con dos momentos bajo el océano. El primero, una de las cosas más maravillosas que he podido hacer en mi vida, nadar con lobos de mar. En cuanto la lancha se acerca a la lobería, la guardería de mar dónde se cobijan los cientos de lobitos con sus mamas, se meten al agua, y cuando los buceadores nos sumergimos con nuestras botellas, trajes, aletas y máscaras, estos cariñosos y curiosos animales no pueden evitar acercarse a mirar, dejarse tocar, y morder tus guantes, aletas, y cualquier parte del traje. Que experiencia!!Tener a más de 40 animalitos nadando a tu alrededor, jugando e interaccionando contigo…no tengo palabras. Sus ojos grandes a unos centímetros de tus ojos, mirando tu interior, con la ternura de un niño curioso…o sentir tu mano agarrada por sus aletas delanteras, queriéndote llevar a jugar por el fondo del mar, me habría ido con ese lobito plateado o me lo habría llevado a casa. Probablemente hay pocos lugares en el mundo dónde se puede hacer esto, y sentirte flotando de una manera tan especial junto a estos increíbles animales. Qué bonita es la naturaleza y cuantas cosas me quedan por descubrir de ella.

            El último día Nacho me invitó a una fiesta de disfraces, era el único huésped de su hostel!!! Divertido final para unos días muy tranquilos.

            Me costó marcharme, incluso pensé en quedarme unas semanas hasta la llegada de las ballenas, y hasta entonces trabajar en algo, pero al final arranqué y por fin llegué a Calafate. Desde Puerto Madryn hasta aquí fueron 28  horas de buses y esperas, 18 hasta Río Gallegos y 4 más hasta Calafate, más 3 horas de espera en una terminal y 3 en otra. Ya no pesan las horas de viaje…

Nunca había estado tan al Sur, curiosa forma de buscar el Norte.

            Fotos de Puerto Madryn AQUÍ

            Saludos desde la tierra de glaciares.

jueves, 10 de mayo de 2012

CANGREJOS Y DELFINES

Julian: un cangrejo de Perú.

Diego: un delfín mexicano.
1000 besos.
Tío Joju.

miércoles, 9 de mayo de 2012

MAR DEL PLATA: ARGENTINA 4,5 Y 6 DE MAYO


           Tras varios días por Buenos Aires, disfrutando del ritmo intenso de una gran ciudad, de la hospitalidad de Fernando que me alojó en su casa, y los planes realmente buenísimos de unos cuantos amigos que había conocido por el camino, y otros improvisados en la gran capital, llegó el momento de salir de ese entorno, y volver al camino en solitario.


            El primer destino ha sido Mar del Plata, una ciudad grande, centro vacacional veraniego de porteños y resto de argentinos, que por la época del año que es, otoño, se encontraba medio vacío. De hecho en el hostel sólo había 3 o 4 personas, y en mi habitación con capacidad para ocho personas, también estaba sólo…otra vez esas sensación de soledad, que me gusta y aterra.


            En parte buscaba eso. Estoy súper agradecido con todas las atenciones que he tenido de mis amigos, y era el momento de hacerlo,  de salir de fiesta, de dejarme querer, de dejarme llevar. Pero ahora el cuerpo, en esta última parte del viaje me pide algo de soledad, reflexión y nuevas aventuras, y poder decidir si camino en la dirección del viento o no.


            Así que los días en Mar del Plata, pese a ser fin de semana, transcurrieron con mucha tranquilidad y normalidad viajera. Pasear, leer, dormir, cocinar y comer poco, reflexionar sobre el viaje y otras cosas….

            En Mar del Plata, además de poder hacer surf, aunque yo no hice porque las olas no estaban muy bien, puedes visitar el puerto pesquero donde cerca, hay una lobería, con varias centenas de lobos marinos, y con ganas y algo de valor te acercas hasta casi tocarlos, o hasta lo que te permiten sus colmillos y el olor a pescado que desprenden.


            También celebré el día de la madre paseando por la playa y escribiendo una felicitación especial para ella, pensando en ella….Espero que estés bien mamá, seguro que entre papá y tú os cuidáis. Ya sabes qué hiciste una promesa y que te queda cada vez menos tiempo para cumplirla. Y por mí no te preocupes, estoy fenomenal. Hasta me he engordado!!!!... Además de algunas herramientas que me habéis proporcionado en la vida para valerme en solitario, todavía estoy desarrollando alguna más que seguramente descubriréis cuando vuelva. Os envío un beso enorme a los dos.


            No dio mucho más de sí esas 72 horas en esta zona de la costa Argentina. El pasado domingo a las 20 horas, haciendo noche en ruta con la empresa de colectivos Vía Bariloche, excelente,  tras 16 horas de viaje, llegué a  Puerto Madryn, junto a la península de Valdés, lugar muy famoso por la facilidad de avistar ballenas. Ya veremos si tengo suerte…

            Como voy muy retrasado con el blog, he decidido actualizar lo que voy haciendo ahora para que me podáis seguir, porque muchos de vosotros me escribís por mail o  facebook  y pensáis que estoy todavía por Perú, o que he cambiado de continente, cosa que salvo rara excepción no voy a hacer. Latinoamérica, como era de esperar me tiene entregado, y tiene tanto que ofrecer, que este viaje continuará por tierras americanas unas cuantas semanas más.

            Por  cierto, hablando de Latinoamérica, estoy leyendo “Las Venas Abiertas de Latinoamérica”, un regalo de mi buen amigo Walter, mi hermano en Argentina. Ya terminé de leer “Un mundo feliz”, recomendado y regalo de una chica en San Luis Potosí (México) haciendo couchsurfing, que por cierto como pactamos lo dejo en el primer sofá que visité después de terminarlo, es un  libro que hay que leer. “El Juego del Ángel” comprado en Lima y recomendado por mi querida Ana, finalizado y abandonado en la mesa de estar de Walter en su acogedora casita en Paraná. Gran libro, donde el juego me absorbió durante unas cuantas semanas, en muchos lugares de este viaje, deslizándome por las calles de Barcelona y sus personajes, a la vez que me deslizo por el mundo y encuentro similitudes de la vida con los personajes de ficción.


            Todo bien en el camino que ahora cruza Patagonia. Y con permiso de Cristian, voy a utilizar una expresión que me dedicó hace un par de días: “Soy jojuista”
           
                Para todos vosotros “los jojuistas”, muchas gracias por seguir ahí, y espero y confío que vaya todo genial por vuestros entornos , ahora la mayoría en plena primavera. Seguid mirando hacia delante, ya queda menos para vernos, y quiero a veros a todos, uno a uno. Yo sigo mirando hacia delante paso a paso, intentando ser un mejor “joju”, y recordad que “no sirve de nada ir deprisa si no sabes a dónde vas. Lo importante es caminar en la dirección correcta.”
 
                 Fotos de Mar del Plata AQUÍ

Vídeo para Diego y Julián desde Mar del Plata


Os quiero mucho sobrinos, ya queda menos para vernos y para que os pueda contar muchas muchas historias.

AQUÍ os dejo un vídeo para que os lo enseñe mamá o papá después de merendar

Un abrazo de gol chicos!!!!

Tío Joju

sábado, 5 de mayo de 2012

UN POCO DE AVENTURA: DE CUZCO A MACHUPICHU, INCA JUNGLE (DEL 6 AL 9 DE MARZO)

Escribo esta entrada desde Mar del Plata, en la costa argentina. He llegado hace un rato desde Buenos Aires, y como os comentaba, desde que llegué a Argentina hace 5 semanas, el reencuentro con muchos de los amigos conocidos durante mi paso por el centro y norte de América, ha provocado que estos días, hayan sido los más activos socialmente desde que empecé mi viaje, casi hace 8 meses. Además los argentinos se entregan, son orgullosos de su país y como no puede ser de otra forma te ofrecen todo, para que no te quede ninguna duda de este país es el mejor del mundo. Después de cinco semanas, recorriendo y conociendo, no puedo afirmar que Argentina sea el mejor país del mundo, no sé si es España o cualquier otro, todos tienen cientos de cosas para ser el mejor, pero sí puedo afirmar que en Argentina estoy muy  a gusto, y los argentinos tienen un nivel de hospitalidad increíblemente alto, vamos que estoy gozando muchísimo.

    Vamos con el Inca Jungle.

    De las múltiples formas que existen para llegar desde Cuzco a Machu Picchu (camino Inca, en tren, en bus y caminando, en un día, en dos…), decidí contratar una excursión de 4 días en grupo, más o menos unas 12 o 14 personas de varias nacionalidades, lo que me iba a permitir, además de disfrutar con el animado y variado trayecto, conocer y convivir con otras personas.

    El primer día, como a las 8 am reunión del grupo, instrucciones previas y toma de contacto con el grupo. Cargar bicicletas en la furgo y tras un trayecto de más de una hora, bajamo en un parking a 4100 metros de altura, nos colocamos las protecciones, casco, guantes, probamos la bici, y descenso de más de 3 horas por una carretera serpenteante con paisajes montañosos, decorados con caballos, lagos, vegetación y cascadas de agua. Era la primera aventura de este camino,  pero no la última. Comida, descansar, primeros amigos: dos chilenos,  dos argentinas, un danés, un francés, tres belgas, dos chicas de Usa, una pareja de Suecia y un español, todos con ganas de pasarlo bien, dirigidos por Samuel el jefe de los Pumas, de la family por cuatro días.

    Segundo día 6 am, arriba. Madrugón para recorrer por casi 9 horas caminos a través de la selva, plataneros, plantaciones de coca y café, atravesar ríos, caminar por dónde los incas lo hacían hace más de 500 años, compartir experiencias e información de viaje, hablar sobre la vida, y disfrutar de un entorno espectacular.



Con las piernas destrozadas, de subir y bajar, a más de 3500 metros de altura, gran recompensa en los baños termales de Santa Teresa. Cena y fiesta latina, aunque cansados, los pumas siempre pueden dar un poco más.

VIDEO DE JOJU HACIENDO CANOPI:
Tercer día: para digerir el desayuno, volar sobre los arboles y ríos de Perú, de montaña a montaña. Nunca había hecho tirolina, muy divertido y con estos paisajes. Si podéis, probadlo. Os dejo un vídeo para que disfrutéis.


Después tres horas más de una tranquila caminata con mucho encanto, por las vías del tren en honor a  Hiram Bingham, “descubridor” de Machu Picchu,  llegada a Aguascalientes, el pueblo que se encuentra en la base de Machu Picchu, bañado por el río Vilcanota y rodeado de paredes verdes de más de 400 metros. Este pueblo ha desarrollado un complejo turístico de hoteles y servicios de nivel, para poder afrontar la visita a Machu Picchu de manera excelente.

Hasta aquí llegaba el Inca Jungle. Para el cuarto y último día nos quedaba la guinda, y menuda guinda! el ascenso y visita a la ciudad perdida de los Incas.

Fotos del camino Inca AQUÍ

jueves, 3 de mayo de 2012

SOLO SALUDAR

    Últimamente me cuesta demasiado escribir, nunca estoy sólo, son días muy sociales, pero creo que poco a poco voy a ir recuperando esa motivación e inspiración por este blog.

Desde lo último que escribí, creo recordar que fue mi paso por Cuzco, visité Machupichu, vi volar cóndores en el cañón del Colca, e intenté subir un volcán en Arequipa. Caminé orientado por el sol en una isla boliviana del lago Titi Caca. Conocí La Paz, descendí por la carretera de la muerte, y una montaña de 6000 me enseñó parte de mis límites fisiológicos. Visité el salar de Uyuni, un lugar muy lunar, y en Potosí pasé media jornada de trabajo con los mineros. Recorrí el norte de Argentina desde La Quiaca a Salta, y desde Córdoba a Mendoza, y desde Mendoza a Paraná. Ahora escribo desde Buenos Aires, la gran capital de Sudamérica, tras pasar el puente de mayo, cerca de Punta del Este.

Por el camino, mucha gente nueva forma parte de mi vida. Algunos reencuentros de viejos amigos de hace unos meses sobre todo en Argentina, gran país que en plena crisis de relaciones con España, a mí me abre las puertas de par en par.

Sigo por Argentina unas semanas más, ahora hacia el sur.

Prometo escribir todo lo vivido, ya son demasiadas cosas las que me faltan, pero las fotos y los recuerdos están. Todo va bien.

Un fuerte abrazo desde Buenos Aires, con algo de acento Argentino.

Saludos

jueves, 12 de abril de 2012

CUZCO: Capital del imperio Inca (Del 5 al 11 de Marzo)

Visitar Cuzco, la primera ciudad turística de Perú, y capital histórica del país,situada en la vertiente oriental de la cordillera de los Andes a 3400 metros de altura sobre el nivel del mar, significa remontarte en la historia e imaginar a los Incas viviendo en aquel territorio, para después ser ocupados, capturados y algunos decapitados, en poco menos de 50 años por nuestros compatriotas españoles. Es parte de la historia, y se pueden hacer muchas reflexiones de diferentes orientaciones sobre el tema, pero en cualquier caso a mi me gusto mucho llegar a Cuzco, pasear por sus calles, visitar sus plazas, iglesias y miradores, hablar con sus gentes en español o en quechua, y seguir conociendo realidades de la historia y la vida.


    Como toda ciudad turística del planeta, la seguridad es algo palpable por la cantidad de policía que camina por las calles y vela por los turistas, lo que permite caminar por las calles de esta bella ciudad, relajado, con cámara en mano, y pararte ante cada edificio, parque o plaza, y respirar profundamente, para sacar las instantánea del lugar con todos los sentidos. Cuzco es para eso, para pasear y disfrutar de una ciudad castigada por la historia, pero de una belleza proporcionada por Incas, españoles y la madre naturaleza, que enclava a esta ciudad rodeada por montañas verdes.

    Como en otros tantos lugares, vida de hostel. Esto significa conocer nuevas personas, y compartir momentos, impresiones de viaje. Conversaciones de pasillo que no te llevan a ninguna parte, pero que recuerdas. Sensaciones por encontrar a personas que simplemente por mirar a los ojos y conversar te producen una sensación extraña. Recuerdo a aquella chica inglesa que viajaba con su novio en el Hostel  Kokopeli de Cuzco, su nombre Levi. Que agradable sensación sentarte a hablar con una persona, y en otro idioma y ver que conectas y disfrutas con la conversación, 1 hora sentados en el suelo conversando y hasta la vista. Por cierto su novio muy simpático también, después nos vimos visitando una de las maravillas del planeta.

    Viajar significa conocer gente, y como no, hacer amigos que después puedes volver a encontrar a miles de kilómetros, y perder de vista y volver a encontrar. Raffael, el alemán con el que compartí habitación, olas y muchas cosas más en Lobitos, visitaba Cuzo con su novia en el mismo espacio de tiempo que yo, así que nos encontramos en la plaza de armas, me presento a su novia, paseamos y les llevé a comer al mercado central, rodeados de lugareños y olor a carne. Un mercado es un buen lugar para tirar buenas fotos y ver como el paso del tiempo queda reflejado en la cara de las personas. Rico Menú de 3,50 soles, comida rica y barata, en un lugar muy auténtico. Para terminar café en el Starbucks, y despedida final hasta más ver, en Alemania, España o cualquier otra parte del mundo.

    Desde el Cristo de Cuzco las vistas son excelentes, no dejéis de hacer el cómodo ascenso de 30 minutos si alguna vez visitáis la ciudad. Es un buen lugar para relajarse, contemplar la ciudad y las montañas que la rodean, y respirar aire puro.

    Os dejo por aquí la bandera de Cuzco, me llamo especialmente la atención porque me recordaba a otro tipo de bandera, aunque la diferencia es notable, sabéis cual?

    Además de todo lo que proporciona esta ciudad, Cuzco es paso obligado para ir a Machupichu, el objetivo directo de esta parte del viaje. Son diferentes las formas de llegar hasta la ciudad pérdida, entre todas ellas elegí un tour llamado Inca Jungle, 4 días de aventura hasta coronar Machupichu.

    Os dejo aquí todas las fotos de Cuzco en dos álbumes:
CUZCO 1
CUZCO 2
    Saludos desde Paraná, Argentina.
    Joju.